18 de marzo de 2013

Vive y deja vivir



Creo que la gente se pasa demasiado tiempo hablando mal de otras personas. No me refiero a cuando estamos indignados porque nos han hecho algo malo sino más bien a cuando el motivo de nuestra indignación es un corte de pelo, unas horribles botas, una adicción a la música electrónica o una voz chillona.

Una cosa es hacer un comentario puntual porque, para qué lo vamos a negar, nos encanta dar nuestra opinión acerca de todo; pero otra cosa es basar tu tema de conversación en lo que los demás digan, hagan o se pongan encima. (Algunos tienen el complejo de estilistas muy desarrollado)

Yo siempre digo que cada uno es libre de hacer lo que quiera siempre y cuando no perjudique a nadie (esta puntualización es importante). Todos tenemos nuestra manera de vivir y de ver la vida. ¿Te imaginas que todos tuvieran la misma percepción que tú sobre lo que está bien y lo que está mal; lo que es bonito y lo que es feo? Divertidísimo, sin duda.

Últimamente todos nos las damos un poco de cosmopolitas hablando de otros países, otras culturas... Y no somos capaces ni de aceptar las diferencias dentro de la propia. 

Personalmente, no creo que nadie sea mejor que nadie. Creo, como ya dije alguna vez, que cada uno de nosotros es el resultado de todo lo que ha vivido. Por eso me gusta tanto esa frase que me encuentro bastante por las redes sociales estos días: "Antes de criticar a alguien, camina una milla en sus zapatos".

Os animo a que la próxima vez que vayáis a soltar, por esas lindas boquitas, un comentario negativo acerca de alguien (uno de esos comentarios que no aportan a quien los dice o a quien los oye nada más que malas vibraciones) os lo penséis dos veces.

Apuesto a que todos tienen sus motivos y cada cosa que hacen tiene una razón de ser. En vez de fijarnos tanto en las apariencias, creo que ganaríamos mucho más obviando lo diferente y centrándonos en descubrir lo que cada persona nos puede aportar. Toma lo bueno y lo que no te guste, respétalo. Nadie tiene la razón absoluta sobre nada. Detrás de la pantalla siempre se esconde algo que merece la pena. Lo mejor siempre se muestra a quienes se esfuerzan en ver más allá... Espero poder aplicarme el cuento yo misma.

6 comentarios:

  1. Comparto plenamente lo que dices y tendré más cuidado cuando abra la "boquita", me he dado por aludida con eso de dar tantos consejos....lo que más me ha gustado sin duda ha sido la compresión que subyace en tu forma de pensar. Eres una chica muy maja :)

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    1. Y yo le digo a mi Montse que yo siempre he necesitado sus cosejos y me he alimentado de ellos, y a Andrea que me siento muy identificada aunque no podría explicarlo tan bien, yo lo resumo en EMPATÍA, algo que la algunos curiosamente creen que es un don que pocos poseen cuando sólo es questión de practicar :-) ese 'esfuerzo en ver más allá' pero hoy en día parece que no disponemos del tiempo...por eso me encanta el nombre del blog 'sonrisa sin prisa' una sonrisa preciosa Andrea

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    2. Y sólo me hizo falta verla para reconocerte :-) aunque hayan pasado muchos años!

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  2. Andrea una entrada genial!!!no puedes tener mas razon. Tenemos que ponernos en la piel de la gente antes de abrir la boquita. Besos Yael

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  3. Andrea! genial la entrada! mi madre me dijo lo de "caminar una milla en sus zapatos" y se me quedó grabado! perdemos demasiado tiempo analizando la vida y la forma de comportarse de los demas.. y para que? qué nos aporta? a veces somos demasiado idiotas!
    Me ha encantado eso de: "Yo, sin ir más lejos, a lo mejor escribo este blog tan empalagosamente alegre que estás leyendo porque me he rodeado demasiado tiempo de gente pesimista." en mi caso, así ha sido!!

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  4. totalmente de acuerdo contigo!!!

    besos.

    te esperamos en http://de-norteasur.blogspot.com.es/

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