30 de enero de 2013

Mi medio limón



Siempre había querido hacer una entrada sobre la amistad y, al mismo tiempo, también quería contaros lo especial que me siento por tener al mejor de los amigos; así que decidí esperar a que él estuviera de cumpleaños para matar dos pájaros de un tiro. (¡Vaya expresión más fea para usar justamente el Día de la Paz!)

Pues el momento ha llegado; mi querido amigo Miguel está de cumpleaños y aquí estoy, tratando de devolverle con este texto un poco de todo lo que me da él a diario.

Dicen que uno no sabe lo que es el amor hasta que conoce a su media naranja y vive una apasionada historia romántica; podría decirse que yo no sabía qué era la verdadera amistad hasta que esta personita se cruzó en mi camino. A lo largo de tu vida llegas a querer a mucha gente y muchos comparten momentos especiales contigo, pero pocos dejan una huella significante. De pronto, aparece alguien que ve en tí lo que nadie ve, que te admira a pesar de ser él mismo una persona admirable y que, aún conociendo todos y cada uno de tus defectos y errores, tiene el don de hacerte brillar.

Es alto y grande, pero a su lado me siento gigante. Es completamente diferente a mí porque no tenemos las mismas aficiones, ni los mismos gustos, ni tenemos los mismos amigos, ni siquiera compartimos nuestra concepción de la vida, pero un minuto con él es suficiente para alegrarme el día o la semana.

Me cuida como una madre, me da sermones de abuelo y me chincha casi tanto como mi hermano; me divierte, me emociona, me hace rabiar, me cabrea,... Cuando estoy guapa me lo dice, cuando estoy fea, también. Me prepara mi cena favorita, me cuenta su vida, se ríe de la mía. Se acuerda de todas las cosas que me gustan y me explica con pelos y señales en qué consiste el World of Warcraft a modo de tortura. Nunca deja que vuelva sola a casa y me cuenta historias de fantasmas para que pase miedo en el ascensor. Me da los buenos días con canciones y, cuando quiero dormir durante un viaje, no para de hablar para que no pegue ojo. Una de cal y otra de arena. Imposible aburrirse con este sujeto, porque además, se apunta a cada plan descabellado que le propongo.

Él ya sabe que me encanta regalar palabrería cursi y demostrar mi cariño escribiendo. Todos los años pretendo tener un detalle especial con quien ha sido el protagonista de tantas sonrisas mías; pero cuanto más pasa el tiempo, más cosas nos unen y cada 30 de Enero tengo nuevos motivos para querer que sea feliz. Se podría decir que hemos madurado juntos, sobre todo este último año que ha sido tan importante para los dos. Me he dado cuenta, y esto ha sido una de las cosas más geniales del 2012, que pase lo que pase, nunca me sentiré sola si le tengo a él; da igual dónde estemos, cómo o con quién. En la vida todo cambia y nada es para siempre; las personas te defraudan, tus sueños se rompen, los amores se van... Pero un amigo verdadero siempre se queda a pesar del tiempo o de los kilómetros, aguantando el chaparrón contigo. Si tienes un amigo así eres la persona más afortunada del mundo. ¿Por qué me eligió a mí? Pues no lo sé, pura suerte quizás...

¡FELICIDADES, EME!


1 comentario:

  1. Joder,has invocado a mis lagrimillas tía. Eres un cielo de persona y uno de los tesoros más grandes que tengo y llegaré a tener, soy un suertudo! Te quiero mil!

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