22 de agosto de 2012




Cuando tenemos una herida en alguna parte del cuerpo es recomendable cuidarla pero, aunque duela, podemos seguir haciendo lo que hemos hecho siempre. Si tenemos una herida en la mano probablemente no podamos aplaudir o escribir y si la herida es en una pierna tal vez caminemos con dificultad, y eso es todo, nadie se sienta a esperar a que desaparezcan las cicatrices.

Debería ocurrir lo mismo cuando tenemos heridas en el corazón... Éste es un blog optimista así que me gustaría apostar a que sí se puede; por supuesto la única manera de saberlo es intentándolo! Prometo retomar el tema algún día para contarlo.

1 comentario:

  1. A mi me ayudó mucho ocupar mi día con algo de forma intensa, por ejemplo ponerme en trabajar en algo que me ocupe la cabeza con números y cálculos... Porque no te puedes escapar de tu propia cabeza, pero puedes ocuparla, y así, al cabo de dos semanas te darás cuenta de que ya no piensas tanto en la razón que te ha herido.

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