8 de marzo de 2012

Bélgica y algunas verdades sobre los gofres


Si estás caminando por la calle y te encuentras un escaparate parecido seguramente te pase lo mismo que me pasó a mí: pararás y te comprarás un gofre, aunque no tengas hambre.
Cuando vas a Bélgica todo el mundo te dice que los pruebes porque están deliciosos, así que no pude negarme.
Inmediatamente después de que la simpática vendedora depositase este manjar en mis manos me di cuenta de que no había ningún sitio alrededor donde pudiera sentarme, así que seguí caminando entre los turistas, observando con vacile mi gofre y preguntándome de qué forma podría abordarlo para no terminar con la cara embadurnada de chocolate. El pequeño tenedor de plástico que lo acompañaba, que más bien parecía una pinza del pelo por su tamaño, no tardó en partirse por la mitad... Una media hora después la lucha entre mi gofre y yo había terminado y había conseguido engullirlo entero, fue entonces cuando me di cuenta de lo siguiente:

- No importa el cuidado con el que comas un gofre de chocolate, siempre te vas a manchar.
- Después del primer bocado es empalagoso.
- La servilleta que te dan no será suficiente y estará totalmente pringada en el segundo bocado.
- Cuando acabes de comer el gofre vas a tener mucha sed, así que cómprate también un botellín de agua.
- En realidad no saben tan bien. El olor que desprenden nos engaña y hace que lo idealicemos como el bocado perfecto en nuestro paladar, pero no es más que un trozo de harina y huevo descongelado con un chorro de Nutella caliente por encima.
- Sentirás que tu estómago está lleno antes de terminártelo y, si te lo terminas, probablemente te sentirás tan empachado que te arrepentirás de haberlo comprado.
- Y, definitivamente, es imposible sacar fotos de la ciudad y comerse un gofre al mismo tiempo.

Después de este día mi percepción de la torta belga más famosa ha cambiado por completo...
En cuanto a mi adicción por el chocolate no se curará tan fácilmente.

5 comentarios:

  1. ¿De veras te empalaga? Yo es que soy un poco gordi, y la verdad... me comería dos o tres seguidos xD Me encantan.

    Donde he comido los mejores fue en París, recuerdo que me compré una bufanda a rayas blanca y negra y acabó llenita de chocolate :___

    Un besote ^^ Te sigo.

    (He llegado hasta aquí desde el blog de Yael =))

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  2. jajaj...!! quieres creer que no sé si me he comido uno alguna vez?
    el olor resulta tentador, pero siempre he logrado resistirme.
    después de leer este post, no sé si llegaré a probarlos.
    Una solución sería hacerlos tamaño mini, no?
    No te mancharías ni te empacharías
    mmmm... a ver si acabo de dar la idea para un negocio ;))
    Un abrazo guapa!

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  3. Dios tengo que iiirr! Puede haber cosa más rica?

    Y por cierto, que haces tu en bélgica?

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  4. Imposiblee!! Soy adicta al chocolate y me encantan los gofres, sólo con ver la foto se me hace la boca agua!
    PD: Lo dice además una que tiene muchas ganas de ir a Bélgica =)

    http://porestosojitos.blogspot.com/

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  5. ¡Hahaha! Mejor chicles y tomas fotos para tus lectores. :) Hahah, tu entrada fue muy cómica.

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