22 de febrero de 2012

Carta a una dependienta borde

"Sabes de sobra quién soy. Sabes de sobra cómo me llamo. Me conoces. Nos habremos visto un millón de veces y habremos cruzado miles de buenos días, por favores y gracias. Soy esa chica que al menos una vez a la semana entra en tu establecimiento para comprarte algo (casi siempre lo mismo). Soy esa chica que vive en la misma calle en la que tienes la tienda y por eso entra tan a menudo; por eso te la encuentras cuando estás subiendo la verja temprano, por la mañana, o cuando bajas la verja a las ocho y media de la tarde. Se podría decir que soy para tí una cara conocida, una clienta habitual. Sin embargo, nunca en los últimos cinco años te he visto sonreírme y, por alguna extraña razón, no me saludas cuando me ves por la calle, como si al no estar trabajando se te olvidaran los buenos modales o tuvieras amnesia. Lo siento, pero lo nuestro ha terminado..."


He decidido hacer un boicot a todos los dependientes bordes porque, a menos que sea un monopolio (y éste no es el caso) tengo muchas otras opciones donde comprar los mismos productos donde me traten mejor. No hace falta estudiar Marketing para darse cuenta de que los vendedores son una parte fundamental de la empresa, pues son la imagen que de ella tienen los consumidores. Los vendedores o comerciales están representando a la marca para la cual trabajan y cualquier fallo o descuido de éstos puede tener consecuencias graves (el boca a boca es muy efectivo). En una gran compañía con cientos de establecimientos o sucursales es difícil controlar a las personas que nos representan en cada punto geográfico pero, cuando somos los propietarios y los vendedores al mismo tiempo, me parece una falta tremenda de coherencia y astucia el no entregarse por completo a la satisfacción del cliente.

No vivo en un pueblo muy grande y es por eso que, a menudo o casi siempre, los dependientes son los mismos propietarios: cafeterías, librerías, copisterías, peluquerías, tiendas de ropa... Conozco ejemplos en los que el trato al cliente es maravilloso, incluso demasiado bueno para ser cierto (parece que aunque no les pagaras te harían igualmente el servicio encantados) y otros ejemplos en los que la actitud de la persona que te atiende es tan desagradable que te dan ganas de no volver.

Así que, a partir de ahora voy a empezar a darles caña a todos los dependientes que no se merezcan mi dinero. Eso sí, cuando exista hoja de reclamaciones me encargaré de cubrirla que para algo están.

Para estar detrás de un mostrador no sirve cualquiera... Y no hay nada menos inteligente ni más estúpido que abrir un establecimiento y espantar a la clientela en lugar de atraerla. Amabilidad, simpatía y paciencia, ante todo. Es increíble que esto no sea evidente para todo el mundo.

7 comentarios:

  1. Cuánta razón!
    Entre bordes, embaucadores, liantes, rolleros y pelotas compulsivos, poco a poco me estoy quedando sin sitios a los que ir a comprar.
    No parece que tratar bien (simplemente) al cliente tenga que ser tan difícil y más cuando te van las habichuelas en ello, no?
    Pues parece que sí.
    Te sigo ;))

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  2. Hola de nuevo!
    Respondí a tu comentario en mi blog y ahora pienso que igual debería haberlo hecho aquí porque tal vez no lo verás.
    Sólo era para avisarte.
    Gracias!

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  3. Canta razón tes!. Xa sei de quen falas, pois a mín pásame o mesmo cando entro alí, pero nunca se me ocurrira adicarlle un comentario tan merecido coma o que ti fas. Aínda que hoxe, esta semana, este mes,... podería desculpala, por algo que sei que lle pasou, non é así co resto de tempo (hai anos que son clienta habitual), polo tanto, ben feito Andrea.

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  4. Tristemente, hay sitios donde te atienden mal porque saben que no tienes más sitios donde comprar (a mi me pasó el fin de semana anterior)... Lo que no entiendo es por qué la gente que no le gusta su trabajo, sigue trabajando allí? Por eso luego españa tiene mala fama... :(

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  5. Hola Andorina :-) Gracias por visitarme :-)
    ¡Qué suerte haber vivido en Francia! Me encanta el idioma francés, es mi tarea pendiente (bueno, la verdad es que me gustan mucho todos los idiomas) . Estoy de acuerdo, inglés es un idioma feo... Pero es el universal, y además es simple, porque si te fijas no es nada ambiguo (el castellano sí lo es), hay una palabra para cada cosa. También me gustaría intentar aprender chino, pero me falta tiempo...
    Vivo en Madrid, y soy mitad rusa mitad peruana. Un día publicaré un post sobre quién soy, quizá cuando tenga más afluencia :P
    Qué suerte que en tu universidad haya tantas actividades, a mi no me va tan bien con la Complutense, porque el año que viene me cambian el horario y tengo que elegir si seguir estudiando o seguir trabajando... La putada es que vivo de mis ingresos. Ya veremos... :((((

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  6. Me encantaria que trabajases un solo dia en mi puesto de trabajo, cuando le as dado los buenos dias a 20 personas y no te an contestado, cuando tu das las gracias por todo cuando te las tendrian que dar a ti por que tu les estas atendiendo sin recibir ni una triste sonrisa, ni un porfavor, y te traten como el culo, tal vez en algun momento del dia te pille un poco estupido. En mi trabajo hay muchisimos clientes habituales y de todos ellos puedes contar con los dedos de una mano al que te trate como si te conociera un poquito de algo, por lo menos un buenos dias, un gracias, una sonrisa.

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    Respuestas
    1. Lo sé, pero si yo fuera uno de esos clientes que van por ahí siendo antipáticos y maleducados con quienes me atienden, no escribiría esto.

      Por suerte o por desgracia he desempeñado un montón de trabajos en los que he tenido que tratar con otras personas y he recibido muchas malas caras y malas contestaciones. Si bien esta entrada está dedicada en concreto a los dependientes, podría dedicar otra igual a los clientes insufribles. En general, toda la gente desconsiderada me produce aversión... Así que te entiendo.

      Gracias por tu comentario!

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