16 de enero de 2012

Un mecánico caído del cielo

Seguramente muchos de vosotros os habréis visto alguna vez en una situación parecida: Cogéis el coche con prisa para ir a un sitio y éste no enciende.

El pasado jueves mi querido Ibiza me dejó tirada cuando me dirigía a cantar con mi coro; llamé a mi padre pero me dijo sutilmente que no le apetecía llevarme, así que, tras suplicar una vez más, colgué para volver a intentarlo. Metí la llave, la giré... Nada. El motor tosió por última vez y me rendí.
Cuando estaba recogiendo el bolso y el abrigo para volver a casa un hombre joven que iba con -me imagino- su mujer me hizo 'toc-toc' en la ventanilla. "¿Quieres que te encienda el coche?" Al principio rechacé su oferta y le di las gracias, pero insistió, resultaba que era mecánico. Fue a buscar en su furgoneta lo necesario para recargar la batería de mi coche y se puso a "operar" en medio de la calle, a las nueve de la noche y con un frío horroroso.
Al primer intento conseguí que el motor arrancara y me despedí del hombre muy agradecida para irme a cantar. Llegué tarde, pero con una sonrisa.

¡Todavía queda gente buena!

1 comentario:

  1. Qué suerte has tenido!! Pues mira, ya tienes un mecánico adonde que llevar el coche :)
    Yo creo que en situaciones extremas, o cuando alguien se ve necesitado, casi todos sacamos lo mejor de nosotros mismos e intentamos ayudar ;)

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