26 de enero de 2012

Acabo de apoyar mi taza de Cola-Cao en la mesa para empezar a escribir esta entrada. Es la una de la mañana pero no me apetece irme a dormir, aún sabiendo que mañana toca madrugar para asistir a una interesantísima -ojalá no me equivoque- clase de Marketing Internacional.

El día se ha pasado volando pero me ha dado para bastantes cosas. Después de una reunión de brainstorming en la Universidad me dirigí a casa (con 'Firework' en la radio) para empezar a disfrutar de mi primera tarde libre en bastante tiempo, pero pronto me di cuenta de que estaba siendo una ilusa. Terminé haciendo de taxista para mi hermano y pintando un árbol de cartón gigante que lucirá en el colegio de mi madre. La parte mala es que terminé llena de cola y no hice ninguna de las cosas que tenía previstas, la parte buena es que hacía mucho tiempo que no hacía manualidades con papel mâché, y estuve entretenida; siempre me gustó mucho, desde los tiempos en que veía capítulos enteros de 'Art Attack' con la impotencia de no poder llevar a cabo las propuestas de Jordi y el simpático 'Cabezón' por falta de medios (No siempre encuentras cola y arcilla en los cajones de tu casa).
De todas formas, para eso está la familia, supongo... ¿A quienes vamos a ayudar con más predisposición sino a los que nos ayudan siempre?


Y como anochece tan pronto tocó posponer el partido de tennis-¡muy a mi pesar!- y cambiarlo por una película: 'The Mexican'. No sé cómo hacen algunas personas para acertar siempre que eligen peli, el caso es que me encantó. Comedia, algunos tiroteos, una historia de amor poco convencional y, sobre todo, el efecto sorpresa cuando crees que ya está llegando el desenlace. Os la recomiendo.

Ahora sí; me voy para cama.
Buenas noches, artemaníacos.




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